el Economista (sábado, 24 de septiembre de 2011).
Es difícil imaginar lo que podría hacer un internauta con una conexión de 10 gigabytes por segundo (Gbps). Por ejemplo, podría descargarse la versión digital de la Enciclopedia Británica en menos de un segundo o bajarse un centenar de películas de alta calidad en apenas minuto y medio. Sería una auténtica locura. Sin embargo, semejantes velocidades de conexión son perfectamente razonables para las grandes empresas, posiblemente interesadas en mantener decenas de videoconferencias de calidad al mismo tiempo, además de proporcionar un ancho de banda generoso a sus empleados.
En ese empeño trabaja Orange a través de la oferta Giganet. Se trata de un servicio de 10 Gbps que ya han contratado clientes corporativos como Citibank, la Bolsa de Barcelona o laGeneralitat de Catalunya.
Con semejante ancho de banda, la infraestructura “permite conectar varias sedes de un cliente a través de fibra óptica con accesos ethernet, que mejoran el rendimiento y reducen los costes de las comunicaciones”, explica Joaquín Sevilla, director deMarketing de Empresas de Orange España.
La tecnología que ahora Orange pone al alcance de sus clientes empresariales ofrece “ahorros de costes de entre el 30 y el 40 por ciento e importantes mejoras de productividad”, añade Sevilla. La reducción de costes en las comunicaciones resulta notable puesto que “Orange asume las inversiones, de forma que el cliente se limita a abonar una cuota fija por sede, por lo que transforman las inversiones en costes operativos predecibles, flexibilizando y mejorando el coste global de la solución”, recalcan en Orange. Las mismas fuentes apuntan que el cliente empresarial de Giganet 10 Gbps no necesita dimensionar el acceso para el máximo de la capacidad, con los menores gastos que ello representa, ya que las empresas pueden priorizar su tráfico, entre otros servicios de valor añadido.
A modo de ejemplo, el cliente estaría en condiciones de “optimizar los recursos de red e impulsar las aplicaciones críticas con la gestión del tráfico mediante clases de servicio, circuitos virtuales y diferentes topologías de conectividad”, explican a elEconomista los portavoces de Orange. Además, las empresas pueden gestionar sus conexiones a través de un portal, con herramientas para seguir el estado de las conexiones, detectar las incidencias y monitorizar el servicio. Orange España ya ha comenzado a comercializar estas redes de altas prestaciones entre grandes empresas deMadrid y Barcelona, con el objetivo de extender la iniciativa en otras grandes ciudades españolas en los próximos meses.